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El superarse a sí mismo

Mantener cierto nivel de tensión y adversidad es fundamental para preservar el equilibrio emocional en aquellos individuos que aún no han alcanzado la vacuidad. Y qué mejor manera de obtener este grado de actividad mental que ofrecerse retos a uno mismo.

La especie humana necesitamos actividad y regulares dosis de peligro o alerta para disfrutar de una vida sana. Si no recibiéramos estos estímulos externos seguramente moriríamos de aburrimiento. Para no hacer absolutamente nada ya están las piedras.

Entonces, puestos a hacer cosas, ¿Por qué no nos dedicamos a mejorarnos como humanos? Claro está que, en el fondo, da igual lo que hagamos ya que posiblemente la vida no tiene sentido alguno, pero talmente, es más divertido e interesante irnos poniendo a prueba, de algún u otro modo. De esta manera, no sólo alcanzamos niveles superiores de conciencia y felicidad, sino que también ayudamos indirectamente a cuantos nos rodean. Si nosotros estamos pletóricos con nuestra propia persona, cuánto más lo estaremos con los demás. Consiguientemente, ser útiles para la humanidad será una cosa totalmente espontánea. Por cosas de la vida, no demasiada gente ocupa su importante y ajetreada mente con estos pensamientos, sino que prefieren los asuntos mundanos y banales. Lo que así consiguen es ir penetrando en la cueva de la oscuridad hasta que se pierden para siempre.

Estimado lector, de verdad deseo que ya haga tiempo que vas por el camino de la superación, o bien que tengas ganas de ampliar tu persona. A continuación voy a nombrar algunas características de mi personalidad que creo influyen en el proceso de auto-ofrecerme retos, con suerte os servirá de ayuda:

  1. Tener la mente despierta y activa es, básicamente, el quid de la cuestión. Si estás atento en tu vida y eres autocrítico te das cuenta de las cosas que puedes hacer para mejorarte.
  2. Tener siempre claro lo que haces en este mundo y qué quieres hacer con tu vida. Sin un objetivo o camino a seguir, está más claro que el agua que difícilmente te plantees el superarte. Con una meta clara en mente no tienes más remedio que adquirir más habilidad y evolucionar hasta que seas capaz de realizarla. Además, el tener algo auto-impuesto por lo que vivir proporciona actividad, felicidad y, sobretodo, una fuerza de voluntad férrea.
  3. Fijarse en las costumbres cotidianas y acciones que realizamos cada día. Seguro que algunas de las actividades que realizamos cada día se pueden optimizar, tan sólo hace falta prestar atención en lo que estás llevando a cabo y pensar si podemos cambiarlo a mejor o incluso, hacerlo más divertido. En mi opinión, no hay porqué fijarse en todas las acciones a la vez, es más importante ir sin pausa pero sin prisa.
  4. Descansar las horas necesarias y cuando el cuerpo te pida un respiro. Es de sentido común que si estamos agobiados y cansados nada saldrá como planeamos. Además de entorpecernos, el no descansar obstruye el natural fluir del pensamiento y nos hace estar ausentes.
  5. El contacto con gente de tus mismas inquietudes y metas es de vital importancia para mantener la motivación. Lo puedes hacer todo solo, pero el aislarte crea con facilidad un estado de aburrimiento continuo que si perdura desemboca en pérdida de interés (por todo) y, en casos más graves, locura o pérdida de identidad.
  6. Determinación, perseverancia, constancia y paciencia. Sobretodo paciencia. Muy pocos asuntos ocurren de la noche a la mañana, y menos aún el desarrollarse como humano: es fruto de tiempo y dedicación.

Puede parecer un propósito arduo y desalentador, pero no es sino todo lo contrario. A mi me llena de gozo y realización y, a medida que pasa el tiempo, estos sentimientos van en aumento. Vivo la vida como yo quiero dedicándome a lo que más me gusta y sin molestar a nadie (eso no quita que algunas veces trabaje en empleos temporales para cambiar de aires y ganar algo de dinero). A mi parecer, no existe propósito mejor en la humilde existencia humana. No hace falta comentar, que siempre hay momentos que parecen adversos y que nos pueden derrumbar…os recomiendo deis un vistazo al post de hace unos días sobre los problemas.

Por último, me gustaría comentar brevemente que el fracaso y la derrota no son más que paparruchas inventadas por unos cuantos seres que gustan de burlarse de los demás (y, siguiendo su razonamiento, más perdedores son ellos que no tienen más ocupación que reírse de adversidades ajenas y ni se fijan en la propia dejadez y desfachatez). De todo se aprende, y si en algún asunto parece que has fallado, es que esa vez no era la adecuada para el cumplimiento de tu objetivo, así que te has ahorrado inconvenientes. Tu sigue adelante con viento en popa.

Lectores, gracias por leer tanto texto y espero que os sea de utilidad ni que fuere un poco.